publicidad

“Ni siquiera un buen día se le puede dar a mamá este año”

José Manuel Sánchez / Maracaibo / diariolaverdadweb@gmail.com
Desde marzo las madres zulianas lidian con una nueva tarea. Mantener su hogar en pie en medio de una crisis eléctrica que hace de cualquier labor rutinaria un tema

 Ser madre no es cosa fácil, según dicen las entendidas en la materia. Sin embargo en el estado Zulia puede llegar a ser doblemente más difícil, pues desde el 7 de marzo inició una crisis eléctrica que trastocó a los hogares de la región. 

Las mayorías de las madres vieron como su rutina diaria, esa que les costó tanto armar tras meses y años de ensayo y error, cambio, pues ya no contaban con la energía eléctrica para hacerles la vida un poco más fácil.

Ahora todas buscan la manera de adaptarse a bloques de racionamiento eléctricos más extensos y poco ordenados que incluso las agotan más porque la más mínima tarea es ahora es un tema por la llamada “crisis eléctrica”. 

“Ni siquiera un buen día se le puede dar a mamá este año”, exclamó  una madre que simplemente se identificó como Blanca. Ella junto a otras madres comentaron como el problema de la luz trastocó las rutinas que les permitía cumplir con las tareas del hogar y del trabajo con una precisión temporal casi quirúrgica. 

“¿Cómo se pasa un buen día si no tienes luz y agua? Y si la tienes hay que aprovechar para hacer de todo lo que no se debía hacer en días anteriores como lavar, planchar la ropa de tus niños. Entonces en un día que se supone deberías celebrar y descansar deber trabajar el doble y hasta el triple”, aseguró la joven madre. 

Junto a Blanca estaba Elizabeth Sánchez, de 30 años, y madre de Eliangel, de cuatro, ambas madres miraban como sus hijos retozaban con otros niños con las bicicletas y triciclos en una vereda del sector Sabaneta durante el horario de racionamiento vespertino. 

Las dos coincidieron que ahora el día no alcanza para hacer las cosas ya que todas las tareas ahora requieren mucho más tiempo y esfuerzo, además el cansancio ahora es mayor. 

Para Sánchez el problema comienza en la mañana. Ahora es una “batalla” hacer que la niña se levante para ir al colegio. “Antes se levantaba a las 6.30 de la mañana sola para ir a clases. Ahora ella no quiere ir a clases porque no duerme bien”. 

Detalla que al menos el nuevo horario en el kínder la favorece ya que la niña entra a las 8.00 de la noche. Pero después inicia la rutina de cazar si llega o no el agua, o determinar si líquido alcanza para preparar la comida, sino salir a buscar para cumplir con los quehaceres del hogar. 

El verdadero problema es cuando llega el mineral porque tras 15 o 20 días sin él debe lavar su ropa, la de su esposo y la de su hija, además almacenar para los días por venir, cosa que no sirve de mucho ya que es poco el tiempo que dura. 

Más demanda 

Alicia Villalobos, psicóloga y madre de 34 años, explicó que por una parte es bien que los niños aprendan a relacionarse más con otros niños y que jueguen en la tarde en vez de ver tanta televisión y computadoras. Pero por otro lado los niños demandan más atención de parte de los padres. 

Ella es tiene dos niñas, una de siete y otra de dos años, quienes al no tener un televisor en el cual ver su comiquitas preferidas buscan a mamá para jugar. Señaló que por esa razón ven como más niños juegan en la calle. “Ellas poco a poco se adaptaron a la situación y saben que en la tarde no hay luz. Empiezan pedir que las baje para jugar por lo que también hay que estar más encima de ellas”. 

Ella no es la única que no duerme bien. El calor y los mosquitos perturban el sueño de las dos niñas, principalmente de la menor, quien no está acostumbrada al calor por lo que se levanta, se queja y pide agua. A todo eso suma la rutina diaria de buscar los alimentos donde hay luz y pase la tarjeta para luego llegar a prepararlos.  “Nadie nos entienden. Cuando una dice ‘estoy cansada’, nunca falta una persona que pregunte por qué”.  

 Vacaciones

Villalobos citó un artículo de difundido por un canal afiliado a Fox News, el cual recomienda a las madres tomar vacaciones. El trabajo asegura que el descanso puede ser beneficioso para las madres y sus familiares también. “Tomarse ese tiempo para sí mismas les dará beneficios para la salud mental, que se reflejarán en la situación del hogar”.

El texto detalla que reducidas horas de sueño más el estrés de lidiar con los oficios del hogar e incluso del trabajo traerá como consecuencia “una madre no muy contenta, tratando de equilibrar todo y de mostrar su mejor cara”.

Leyenda: Las madres tuvieron que adaptarse a la situación de la luz para satisfacer las demandas de sus hijos e hijas. (Foto: José Manuel Sánchez)   

 

Más noticias

Comentarios
© 2017, Diario La Verdad. Maracaibo. Venezuela C.A. RIF J-30540623-5. Términos Legales. Contáctenos via: web@laverdad.com , noticias@laverdad.com o ventas@laverdad.com
Desarrollado por Miguel Guadarrama