publicidad

Crisis económica paraliza universidades venezolanas

Redacción Zulia / Maracaibo/ noticias@laverdad.com
Desde 2016 en la Universidad de Oriente, en Cumaná, se retiraron un 25 por ciento de los profesores y 40 por ciento de los estudiantes, aseguró la rectora Milena Bravo

La Universidad del Zulia fue una de las primeras en trabajar horario mosaico. (Foto: Archivo)

Profesores que no consiguen efectivo para pagar un bus que los lleve a clase, alumnos que faltan porque quedan atrapados en filas para comprar alimentos: la crisis económica paraliza las universidades públicas venezolanas.

Desde marzo la Universidad del Zulia (LUZ) redujo la jornada a tres días semanales porque alumnos, docentes y empleados tienen dificultades para asistir. 

"Trabajamos todos los días, pero nos organizamos para que cada profesor, alumno o empleado venga unas tres veces por semana", dijo a Judith Aular, rectora encargada de LUZ. Clases virtuales completan el horario.

Así se intenta detener la creciente "fuga" de maestros y estudiantes, muchos al exterior, ante el deterioro socio-económico, según señaló la autoridad universitaria.

"Permitimos a los profesores buscar otra fuente de ingreso. Con lo que ganan no pueden mantener a la familia", añadió.

Desde 2016 en la Universidad de Oriente, en Cumaná, se retiraron un 25 por ciento de los profesores y 40 por ciento de los estudiantes, aseguró la rectora Milena Bravo. 

Los profesores más experimentados, que trabajan a tiempo completo, ganan 3,9 millones de bolívares mensuales, 10 dólares a la cotización del mercado negro, que alcanzan para cinco kilos de carne.

El "dólar negro" es referente de muchos productos importados ante la escasez de divisas que monopoliza el Estado.

Danilo Fuenmayor, quien recién terminó sus estudios de Economía en LUZ, se dice aliviado de que al final solo tenía que ir tres días. Debía caminar tres kilómetros porque no tenía efectivo para el autobús. 

"De mi facultad se fueron 15 profesores, a mi tutora de tesis se le dañó el carro y no puede arreglarlo. El transporte no funciona", expresó Fuenmayor, de 23 años.

Presupuesto devorado

Los venezolanos lidian con escasez de efectivo porque la impresión de billetes quedó rezagada frente a la hiperinflación, que según el Fondo Monetario Internacional escalará a 13 mil este año.

En junio entrarán en circulación nuevas denominaciones con tres ceros menos, que reemplazarán las emitidas a fines de 2016.

Otra faceta de la crisis en la que escasean alimentos, medicinas y bienes básicos como autopartes, lo que según el gremio del transporte público tiene paralizado 80 por ciento de la flota.

Para acompañar a su madre a comprar comida, en filas que duran horas, Daniela García, estudiante de ingeniería en Caracas, falta a clases varias veces.

Los profesores también deben hacer milagros para abastecerse, a costa de dejar sus autos varados.

"A un profesor le resulta una odisea trasladarse (...), porque no puede reparar su automóvil o gasta el sueldo en comida", comentó a AFP Amalio Belmonte, secretario general de la Universidad Central de Venezuela (UCV).

La UCV, principal del país con casi tres siglos y 43  mil alumnos, también evalúa reducir la jornada a tres días, indicó Belmonte. Su mayor problema es de presupuesto, pues solo recibió 33 por ciento de lo solicitado este año.

Cuenta que ha firmado semanalmente hasta tres mil certificados de notas para "egresados que se van" del país, frente a 100 de años recientes.

El presidente Nicolás Maduro destaca entre sus logros el aumento de la matrícula gratuita con la creación de unas 40 universidades.  

A oscuras

La inseguridad también acecha a la UCV: a media tarde ya no quedan trabajadores por temor a ser asaltados. "Los muchachos se van corriendo antes de que anochezca: no hay luces y los pueden robar", contó a la profesora Gabriela Rojas.

En estados como Táchira la escasez de gasolina se suma al rosario de problemas, apunta Renny Cárdenas, coordinador de la Escuela de Medicina en la Universidad de Los Andes.

En ese y otros cinco estados el Gobierno, además, raciona la energía desde marzo por un descenso en los embalses. Sin luz, no hay clase.

A la espera de su graduación, Fuenmayor quiere emigrar. "Me robaron varias veces en la universidad, gano sueldo mínimo y eso apenas alcanza para un kilo de queso". 

Mientras, la profesora Rojas, quien tiene que enseñar en un patio porque no hay quien abra el aula, impartirá sus dos clases semanales, con cuyo pago se podrá comprar un café.

Más noticias

  • Colombia expulsa a tres venezolanos por robar una camioneta

    07:47am

    Las autoridades colombianas expulsarán a tres venezolanos que robaron una camioneta el fin de semana pasado en Bogotá, que se suman a otros 15 también expulsados por protagonizar desmanes en un campamento humanitario en la capital el pasado lunes, informaron fuentes migratorias

  • El Zulia vive un holocausto en la salud 

    07:05am

    Dianela Parra, presidenta del Colegio de Médicos del estado Zulia, asegura que el incremento de la “crisis hospitalaria” es notable y cada vez mueren más pacientes por mengua

  • Maestros de Zulia cada vez más cerca de la hora cero 

    05:30am

    Los docentes esperan el inicio de la hora cero porque ya cumplieron la formalidad de introducir ante la Inspectoría del Trabajo el pliego conflictivo para darle el tiempo que requiere el margen de ley, que es de cinco días

Comentarios
© 2017, Diario La Verdad. Maracaibo. Venezuela C.A. RIF J-30540623-5. Términos Legales. Contáctenos via: web@laverdad.com , noticias@laverdad.com o ventas@laverdad.com
Desarrollado por Miguel Guadarrama