Diario La Verdad

publicidad

Acribillan a funcionario de Polipadilla

José Manuel Sánchez / Maracaibo / jsanchez@laverdad.com
El sicariato ocurrió a las 5.30 de la tarde entre el elevado de Delicias y la iglesia La Cruz. Los testigos afirmaron que a la víctima no le dio tiempo de reaccionar y cayó muerto, por lo que perdió el control de su camioneta y chocó contra una gandola

Funcionarios policiales presumen que los asesinos usaron pistolas con selector de tiro. (Foto: Eduardo Méndez)

Las alabanzas que se escuchaban ayer desde el interior de la iglesia La Cruz, ubicada en la avenida 15 (Delicias), enmudecieron debido a una ráfaga de tiros que provenía de la calle. Afuera una gandola, una 4Runner Negra y un Dodge Dart estaban detenidos obstaculizando el tránsito en sentido sur-norte.

El rústico tenía dos impactos de bala en el vidrio frontal. El conductor yacía en su puesto con media parte del cuerpo en el asiento del pasajero. Al parecer le dispararon desde otro vehículo en movimiento que subió por el elevado y se perdió, dejando atrás a un muerto y una radiopatrulla de la Guardia del Pueblo que iba pasando por la zona.

Cuando el reloj marcaba las 5.30 de la tarde funcionarios de diversos cuerpos policiales se apersonaron al lugar. Acordonaron el área y pusieron bajo custodia al conductor de la gandola y a su par del Dodge. Durante sus declaraciones indicaron que el ultimado cruzaba en la esquina de la calle 95 (Padilla) con la avenida 15 (Delicias) cuando se encontró de frente con el carro de sus asesinos.

Los testigos afirmaron que a la víctima no le dio tiempo de reaccionar y cayó muerto, por lo que perdió el control de su camioneta. Chocó contra la gandola que tenía de frente y el Dodge que iba detrás de la 4Runner colisionó también.  

Otros transeúntes contaron una historia diferente. Señalaron que el occiso iba detrás de la gandola y recibió la voz de alto por parte de los funcionarios de la Guardia del Pueblo porque pensaban que iba persiguiendo a la gandola. El chofer de la 4Runner no se detuvo y los uniformados abrieron fuego. 

Acribillado   

Nadie lo lloró en el sitio. Solo un par de señoras curiosas que se encontraban en el lugar repetía una y otra vez: “Pobre hombre. Ahora falta el sufrimiento de su madre cuando se entere que le mataron al hijo como un animal”. Los funcionarios de la División de Inspecciones hallaron una credencial de la Policía Municipal del municipio Padilla.

Extraoficialmente se conoció que su nombre era Landier Lasser y presuntamente residía en el sector Cañada Honda. Sin embargo, esto no lo corroboró ninguna fuente de la Policía científica, que hasta el cierre de esta edición mantuvo su hermetismo. Se espera que para hoy informe sobre el caso en una rueda de prensa.

 

“La Policía científica está en la primera fase de la investigación, por lo que no podemos adelantar nada”.

Jairo Ramírez, secretario de Seguridad y Orden Público

Más noticias

  • Procesan dos casos de abuso sexual a menores en Zulia

    03:18pm

    Dos aberrantes casos de abuso sexual infantil procesaron este jueves el Cuerpo de Policía Bolivariana del estado Zulia, en hechos registrados en los municipio Colón y Maracaibo, según información confirmada por el comisario general Biagio Parisi, secretario de Seguridad y Orden Público

  • Muere tras robar un carro en La Concepción

    02:06pm

    En la tarde de ayer se enfrentaron oficiales del Cpbez con tres delincuentes que habían robado una camioneta en La Concepción, pero solo uno de ellos fue ultimado debido a que este respondió disparando a los oficiales

  • El "Grillito" fue aplastado por el Cpbez

    12:53pm

    El peligroso delincuente el “Grillito” fue ultimado por oficiales del Cuerpo de Policía Bolivariana del estado Zulia, en el sector La Rosa Vieja en el municipio Cabimas, el delincuente se dedicaba a la extorsión, cobro de vacuna, robo y hurtos en la Costa Oriental del Lago

Comentarios
© 2015, Diario La Verdad. Maracaibo. Venezuela C.A. RIF J-30540623-5. Términos Legales. Contáctenos via: web@laverdad.com o noticias@laverdad.com
Desarrollado por Miguel Guadarrama