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Chofer ebrio arrolla y mata a dos testigos de Jehová

Hiram Aguilar Espina / Maracaibo / noticias@laverdad.com
Dos de las víctimas murieron en la vía pública en San Jacinto. Otra, una adolescente 12 años, está delicada en el hospital. La familia informó que las fallecidas iban al templo para luego predicar en Puerto Caballo cuando el carro las embistió a toda máquina

Dos mujeres y una adolescente caminaban ayer a las 7.30 de la mañana hacia el Salón del Reino de los Testigos de Jehová en la urbanización Mara Norte, parroquia Juana de Ávila, municipio Maracaibo. Pero en la calle 5, sector 12 de San Jacinto, un Fiat Palio blanco tornó en tragedia el día de devoción religiosa.

Mayela Josefina Roger Nava, de 45 años y su vecina Maritza Paz de González, de 44, con su hija Adriana González, de 12 años, se concentrarían en el templo para luego predicar en Puerto Caballo, como cada sábado.

No tuvieron tiempo de reaccionar cuando se vieron encima el carro con la matrícula VCZ00K que conducía Oswaldo de Jesús Gómez Batista, de 36 años, apodado el "Fugitivo".

Según testigos, el sujeto se bajó del automóvil riendo, presuntamente bajo efectos del alcohol y las drogas. En el pavimento yacía el cuerpo de Maritza. Falleció en minutos.

A Mayela se le desprendieron las piernas, la llevaron al Hospital Adolfo Pons, pero no resistió la gravedad de los traumatismos y murió. A Andreína la remitieron del Pons al Hospital Universitario de Maracaibo, porque requería una intervención para reconstruir sus tobillos.

En el sitio, una turba de vecinos se preparaba para linchar a Gómez, pero funcionarios del Cuerpo de Policía del Estado Zulia adscritos a la coordinación Coquivacoa detuvieron al autor de la desgracia.

Ni siquiera un árbol pudo detener al automotor fuera de control, que venía de colisionar con otro. Los residentes vieron dentro del Fiat varias botellas de licor. Comentaron que Gómez es "el show" del vecindario por su conducta impropia al consumir licor y estupefacientes. Vive en el sector siete de San Jacinto.

Arilay Bracho, amiga de las difuntas, exigió a las autoridades castigar al responsable. Manifestó su indignación ante la pérdida de las dos mujeres, consideradas pilares de la comunidad.

 

“Eran excelentes seres humanos. Hijas de Dios, buenas hermanas, dadas al trabajo en la comunidad y al bienestar del prójimo".

Arilay Bracho. Amiga de las difuntas.

 

Maritza Paz de González 44. Era secretaria en el colegio Luis Beltrán Prieto Figueroa de San Jacinto. Un día antes conmemoró un año de la muerte de su esposo. Dejó dos hijas huérfanas. Tenía 15 años en la congregación La Marina.

Mayela Josefina Roger Nava. 45. Era secretaria en un bufete de abogados. Dejó dos hijos en orfandad. Tenía nueve años como testigo de Jehová en la misma congregación. Dedicaba su tiempo libre a obras de caridad con su vecina y amiga.

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