Diario La Verdad

“Afiuni sí identificó a sus agresores”

Por Sheyla G. Urdaneta / Maracaibo / surdaneta@laverdad.com

Francisco Olivares, periodista de investigación y autor del libro: Afiuni, la presa del Comandante. Un libro del periodista de investigación de El Universal cuenta la historia de abuso que padeció la mujer que está presa por acatar una resolución de la ONU

Sábado, 24 Noviembre 2012 00:00

6876 CLICS

"Un día la fui a visitar pensando en hacer algún trabajo periodístico con su caso, pero al rato de estar conversando con ella vi que esto iba más allá de un drama personal". Fueron cinco encuentros entre Francisco Olivares, el periodista y María Lourdes Afiuni, la jueza que el 10 de diciembre de 2009, Día Internacional de los Derechos Humanos, fue detenido por acatar una resolución de la Organización de Naciones Unidas (ONU) en la que le dictó una medida sustitutiva de libertad a Eligio Cedeño, el exbanquero venezolano.

Afiuni este diciembre cumplirá tres años presa por hacer justicia y hay un cúmulo de injusticias en su contra. De estos encuentros entre Olivares y la jueza hay un libro que se publicó y que fue presentado anoche en Caracas, titulado Afiuni, la presa del Comandante.

El comunicador, dedicado a la investigación y perteneciente a la redacción del diario El Universal, relata que este no es un "caso cualquiera" y que la orden de detener a la magistrada "venía de más arriba, de una orden presidencial". No en vano, en cadena nacional, Hugo Chávez, presidente de la República, pide para Afiuni 30 años de cárcel.

El jueves, con la publicación de un extracto de lo que Afiuni le contó a Francisco Olivares, la historia tomó un nuevo giro que generó un repudio colectivo en el país. Pero la historia no es ficción, es una realidad cargada de abusos, incluidos los sexuales y violaciones a los Derechos Humanos en todos los órdenes. "Hoy después de publicado me sigue removiendo todo lo que conocí a través de las entrevistas con la doctora Afiuni".

¿Por qué un libro sobre María Lourdes Afiuni?

-Un día la fui a visitar pensando en hacer algún trabajo para el periódico para el que trabajo, y al estar un rato conversando con ella vi que esto iba más allá de un drama personal. Había un drama fuerte, complejo, que originó que yo viera al personaje. Una mujer de convicciones, una mujer de mucha fortaleza y al mismo tiempo una mujer que había sido víctima de un abuso. Fue en esa primera conversación en la que nos conocimos que vi que allí había una historia. Yo dije: esto no me da para un trabajo periodístico, y vi que me daba para un libro y así empecé a reconstruir la historia de María Lourdes Afiuni y de varios personajes que confluyeron el 10 de diciembre de 2009.

¿Qué descubrió usted en la investigación?

-A una persona que va presa por tomar una decisión que va en contra de una orden que venía de más arriba, de una orden presidencial. No era un caso cualquiera, sino uno que tenía implicaciones en el más alto poder y se poner presa a la jueza que toma la decisión. En la historia se muestran las hipótesis que motivaron esa reacción del Gobierno. En ese momento no se sabía quién era, pero sí que venía del más alto poder.

¿Qué parte de la historia fue la que más le costó escribir?

-Entre mi persona y el personaje se establece una conexión. Fueron más o menos unas cinco sesiones. Lo más difícil fueron especialmente los episodios que ocurrieron en la cárcel, los ataques, las amenazas, las amenazas psicológicas, la violencia que se ejercía contra ella y, por supuesto, lo más aberrante fue el abuso sexual contra ella. Eso fue complicado, difícil y complejo abordar ese tema con una persona como la jueza Afiuni y finalmente ella decidió manifestar esto que había ocurrido.  Hay que tomar en cuenta que ella no habla por sí sola. El haber manifestado todo eso que le hicieron, de alguna manera reivindica también a otras internas que pasaron por situaciones muy parecidas.

¿Afiuni reconoció a sus violadores? ¿Eso lo dice en su libro? 

-Ella manifiesta que conoce a sus agresores o que identificó a sus agresores y que ella no hizo una denuncia formal ante los tribunales o ante la justicia porque hay que entender que ella era una víctima, ella estaba en una situción de desventaja, estaba prisionera y era muy difícil. Ella  acude a la ONU y a otros organismos internacionales a donde se lleva la denuncia. No es fácil para una persona que es víctima, que es agredida y que además está amenazada. Hay muchos ojos en el mundo observando lo que a ella le ocurre. Muchos ojos en el mundo observando el desenlace de esta historia que muchos venezolanos esperan que se resuelva próximamente y le den finalmente la libertad.

¿Qué sensación queda ahora en usted como periodista?

-No es fácil abordar este tipo de temas. Es la primera vez que yo hago un tema de este tipo, regularmente hago trabajo de datos y de verificación. Esta es una historia profundamente humana y profundamente dramática. Me hizo reflexionar mucho y no fue un trabajo fácil, y hoy después de publicado me sigue removiendo todo lo que conocí a través de las entrevistas con la doctora Afiuni.

¿Cómo califica a la jueza Afiuni después de las declaraciones que hizo para su libro?

-Ahora la veo como una mujer más valiente, una mujer que lucha con más fuerza, con convicciones muy firmes. Tengo que aclarar que no es una persona que decidió jugar este rol o ser una referencia para los demás. Es una jueza, una persona común que un día fue a su trabajo a cumplir con una función pública y que tres años después se ha convertido en una referencia, no solo en Venezuela sino internacionalmente.

¿Cuánto tiempo le tomó escribir el libro?

-Fue un trabajo que duró un año.

¿Qué dice Eligio Cedeño en el libro?

-Eligio Cedeño es un personaje fundamental en el libro porque es la presa de la detención ese día. Tiene un gran respeto por la doctora Afiuni. Su caso es muy distinto porque a él le dan la boleta de libertad condicional y él se entera de que a la jueza se la han llevado presa, entonces se oculta y luego sale del país.

¿Qué diágnostico hace de los Derechos Humanos y de la situación de las cárceles en el país?

-Esto es motivo para que las autoridades en los más altos niveles reflexionen y entiendan que Venezuela no es un país que vive aislado y que los estados y los gobiernos tienen compromisos no solo con sus ciudadanos sino con el mundo. Y que si es un país que se ha calificado como un país democrático, debemos guardar esos principios.

En resumen

Afiuni: Ser humano de gran calidad.

Cedeño: Un gran emprendedor.

Violación: Una palabra que no me gusta pronunciar y que no debería existir.

Libertad: Lo más preciado de la vida de un ciudadano.

Hugo Chávez: El presidente.

PERFIL

Francisco Olivares

Periodista

63 años

Graduado en la Universidad Central de Venezuela

Hace 17 años trabaja en el diario El Universal. Es el jefe de investigación de ese periódico. Antes trabajó en el Diario de Caracas donde se formó como periodista de investigación. 

 

Imprimir

Email

Compartir

 

 

 

 

 

 

Portada del día
Otras publicaciones en línea
  • Especial Maracaibo
  • Estampas
  • Bienes raíces
  • Turismo

 

 

 

© 2012, Diario La Verdad. Maracaibo. Venezuela C.A. RIF J-30540623-5. Términos Legales. Contáctenos via: web@laverdad.com o noticias@laverdad.com

Diseñado por