Diario La Verdad

publicidad

El comunismo de los boliburgueses

Ernesto García Mac Gregor / Médico / garciamacgregor@gmail.com
Lo cierto es que no se puede jugar al comunismo en un país capitalista en plena era de globalización. Como dice Jesús Elorza, si el índice inflacionario es elevado, lo bajan diciendo que todo es por culpa del imperialismo

Que fastidioso resulta oír a cada rato las insoportables, abusivas y obligatorias cadenas nacionales con la misma cantaleta de siempre, revendiendo refritos revolucionarios obsoletos. El discurso sigue siendo el mismo: el capitalismo abusador, el imperialismo que nos va a invadir, la burguesía golpista y magnicida, la oposición saboteadora. Que falta de originalidad. Porque en verdad, el capitalismo salvaje y exhibicionista, con su sabrosa sociedad de consumo es la regla de los boliburgueses enchufados.

Lo cierto es que no se puede jugar al comunismo en un país capitalista en plena era de globalización. Como dice Jesús Elorza, si el índice inflacionario es elevado, lo bajan diciendo que todo es por culpa del imperialismo. Si las reservas internacionales disminuyen, alegan que esa falsa información proviene de una campaña orquestada por EEUU contra la revolución bolivariana. Si el desempleo alcanza cifras elevadísimas, todo es por culpa de la oligarquía golpista. Si las reservas de oro son trasladadas a La Habana, señalan que eso no es problema de nadie puesto que Cuba y Venezuela constituyen un solo país. 

Hoy vemos los resultados del modelo económico comunista impuesto por Chávez y su equipo de gobierno en estos últimos 14 años. Las viviendas regaladas no tienen documento de propiedad y ahora Maduro exige pagarlas. Ya Chávez había anunciado que la tierra en Venezuela no es de nadie porque es de todos, y que no hay títulos de propiedad a semejanza con Cuba. Por su parte, las tierras y las empresas que se expropiaron en nombre del socialismo están abandonadas o en la quiebra generando los altísimos niveles de escasez que hoy sufrimos. 

Por otra parte, no cabe la menor duda que el pueblo no quiere convertirse en Cuba y jamás, por muy paupérrimo que sea y por mucha adoración que se le tenga al que te conté, va a aceptar convertirse en comunista. Lo que ocurre es que la gente aguanta callada (por ahora) porque nadie quiere perder su condición de activista del proceso y dejar de recibir la guanábana de las misiones. Que oiga quien tiene oídos...

Comentarios
© 2015, Diario La Verdad. Maracaibo. Venezuela C.A. RIF J-30540623-5. Términos Legales. Contáctenos via: web@laverdad.com o noticias@laverdad.com
Desarrollado por Miguel Guadarrama