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Un gran salto para la humanidad

Jorge Sánchez Meleán / Economista / sanchezmelean@hotmail.com
Durante dos horas y media los astronautas estuvieron sobre la superficie lunar tomando fotos, instalando diversos equipos de investigación, dejando sembrada la bandera de EEUU, así como placas que recordarán a la posteridad lo acontecido

Hace 50 años, la humanidad dio un gran salto cuando Neil Armstrong, comandante de la Misión Apolo 11 puso su pie sobre la superficie lunar, luego que Buzz Aldrin, piloto del módulo lunar Eagle, lo había posado suavemente sobre el paisaje lunar del denominado Mar de la Tranquilidad, el 20 de julio de 1969, dejando el escalón mas bajo a solo 120 centímetros del suelo. 

Mientras tanto, Michael Collins, piloto del módulo de comando Columbia, que no pisó al satélite, seguía en completa soledad, recorriendo la órbita lunar en la espera angustiosa de sus compañeros de misión, que llevarían a cabo una de las mayores hazañas de la historia de la humanidad. Durante seis horas Armstrong y Aldrin permanecerían en el Eagle en tareas preparatorias al desembarque. Y sin que el mundo se enterara, por prohibición de la Nasa, como presbiteriano practicante, Aldrin de un kit que llevaba, sacó una sagrada forma y un poco de vino y comulgó. 

Solo a las 2.56 minutos del día 21, los viajeros espaciales salieron de la nave y el comandante de la misión dio, como bien lo expresara al mundo “un pequeño paso para el hombre”, que asimismo fue “un gran salto para la humanidad”, al dejar estampada su huella en el suelo lunar. Después Aldrin al hacerlo también solo exclamó: “Hermoso, hermoso”. Durante dos horas y media los astronautas estuvieron sobre la superficie lunar tomando fotos, instalando diversos equipos de investigación, dejando sembrada la bandera de EEUU, así como placas que recordarán a la posteridad lo acontecido. 

Igualmente como estaba planeado recogieron muestras del suelo lunar y de rocas con un peso de 21 kg, mientras se comunicaban con el Houston Manned Space Flight Center en Houston Texas, desde donde recibían informaciones y órdenes. Seiscientos millones de personas seguíamos en directo en todo el mundo la proeza del Apolo 11, constituyendo esa cifra un récord de audiencia durante 12 años, superado en 1981 por la boda de Carlos y Diana de Gales. Cumplida sus tareas en la luna Amstrong y Aldrin regresan al módulo Eagle y duermen durante cuatro horas. Al despojarse de sus máscaras y con sus pies y parte del cuerpo impregnados de polvo lunar, sintieron un “misterioso y pestilente olor de la luna” parecido a la pólvora. 

Después de 13 horas en la luna se prepararon para activar el despegue de su regreso. A las 7 horas y 34 minutos del 21 de julio el módulo lunar comienza su ascenso. Siete minutos después el Eagle entra en órbita lunar a 100 km. de altura y a 500 km del Columbia. Tres horas después los dos módulos quedan acoplados. A las 6 horas y 35 minutos del día 22 de julio se encendieron los motores del módulo de comando iniciándose el regreso a la tierra que concluiría en 60 horas. 

Los astronautas amarizaron a las 18 horas y 50 minutos el día 24 de Julio en el sudoeste de las Islas Hawai  en el Océano Pacífico. Allí fueron recogidos por el portaviones USS Hornet. La histórica hazaña había durado ocho días, tres horas y 18 minutos, después que el Saturno V abandonara la rampa del complejo 39 del Centro Espacial Kennedy de la Nasa, ubicado en Cabo Cañaveral, Florida, a las 10 horas y 30 minutos del día 16 de julio de 1969. La Misión Apolo 11 había durado 195 horas y 18 minutos y había sido, sin lugar a dudas, uno de los grandes momentos de la historia de la humanidad y la tecnología: había sido un gran salto para la humanidad.

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