publicidad

Mensaje con destino al Papa

Neuro J. Villalobos Rincón / Exrector de LUZ / nevillarin@gmail.com
  Los venezolanos queremos ser amigos del papa Francisco, pero somos más amigos de la verdad y la justicia, tanto terrenal como divina. La verdad nos hará libres y la justicia se encargará de los impíos para que paguen sus delitos y ardan en las llamas del infierno

“Las heridas fuertes nunca se borran de tu corazón, pero siempre hay alguien dispuesto a sanarlas, con la ayuda de Dios”. Jorge Luis Borges  

El mundo entero se ha dado cuenta y documentado lo que está ocurriendo en Venezuela. Dentro de esta dolorosa tragedia que vivimos, lo importante es que se tome como ejemplo por otras naciones de lo que es capaz la perversión de los hombres y la capacidad de destrucción de las fuerzas del mal cuando se unen en sus pérfidos y abyectos propósitos, así como la grandeza del alma del ser humano.

Chávez y su cohorte demoníaca no solo permitieron, sino que propiciaron y ofrecieron toda clase de posibilidades, facilidades y privilegios a esas fuerzas malignas para que convergieran y obtuvieran en nuestro país una plataforma desde donde desplegar sus motivaciones destructoras en contra de la humanidad. Si el infierno existe tal como lo describe Dante, el quinto círculo será insuficiente para albergar tantas estrafalarias figuras que se han burlado y confundido a reyes, príncipes, magistrados y hasta, eso quiero creer, al mismo enviado de Dios en la Tierra.

Que Italia, Uruguay y México, por ejemplo, se hagan los desentendidos y quieran pasarnos las manos por los hombros en actitud indulgente, se entiende por los intereses circunstanciales, el fruto de la corrupción y otras dobleces que hoy animan a sus dirigentes; lo que es incomprensible y contradictoria es la actitud del papa Francisco ante el drama venezolano. Este ha desoído, y parece no haberle importado la postura valiente de la Conferencia Episcopal Venezolana, sus obispos y sacerdotes al plantarse contra el régimen tiránico de viva voz y por escrito.

¿No le parece suficiente lo que sus propios ojos han visto, ni las imprecaciones, burlas, sacrilegios, ataques y amenazas a sus propias iglesias en el país?; ¿le parece poco la persecución y el exilio de sacerdotes venezolanos, del sufrimiento de sus pastores y de su rebaño cristiano provocado por los delincuentes en el poder?

Yo soy cristiano por formación y por convicción, creo en Dios y su omnipresencia, considero las encíclicas papales como documentos esenciales para el conocimiento y la profunda reflexión universal del espíritu que nos anima individual y colectivamente. El santo Papa Juan Pablo II predicó con su ejemplo de sabiduría, inteligencia y bondad, preservando la prudencia milenaria de nuestra Iglesia católica, pero, ante el papa Francisco reclamo su postura ambigua y complaciente con los malignos; le pido solidaridad con sus obispos y sacerdotes; misericordia con los fieles creyentes en Cristo y su palabra; y, como Jesús, que nos ayude a sacar los mercaderes y delincuentes del templo y del territorio venezolano.

Venezuela, con la ayuda de Dios y el coraje nuestro, será ejemplo de sacrificio y de sufrimiento como lo fue el pueblo de Israel. Será ejemplo de aguante, fortaleza y lucha contra la convergencia del mal. Será ejemplo de su inconmensurable fe y de la capacidad del ser humano para sobreponerse a los obstáculos, dificultades y calamidades. 

Los venezolanos queremos ser amigos del papa Francisco, pero somos más amigos de la verdad y la justicia, tanto terrenal como divina. La verdad nos hará libres, y la justicia se encargará de los impíos para que paguen sus delitos y ardan en las llamas del infierno.

Comentarios
© 2017, Diario La Verdad. Maracaibo. Venezuela C.A. RIF J-30540623-5. Términos Legales. Contáctenos via: web@laverdad.com , noticias@laverdad.com o ventas@laverdad.com
Desarrollado por Miguel Guadarrama