Diario La Verdad

publicidad

¿Constituyente sin pueblo?

Jorge Sánchez Meleán / Economista / sanchezmelean@hotmail.com
  El régimen pretende imponer una Constituyente amañada a través de los medios de comunicación y de las armas. Ninguna institución seria ha atendido el llamado para legitimar un proceso con ausencia del pueblo

La salida intempestiva del Poder Ejecutivo nacional, de ejercer la iniciativa para convocar a una Asamblea Nacional Constituyente, al margen de la Constitución, agravará la grave crisis institucional del país. La crisis actual, nada tiene que ver con el modelo de Estado y el ordenamiento jurídico existente. Obedece a las equivocadas políticas de un régimen que desconoce permanentemente al Estado de derecho. 

Como bien lo expresaron las Academias Nacionales de Venezuela, "el desafío actual de los venezolanos no es cambiar la Constitución sino rescatar la democracia, hacer cumplir la Constitución vigente y restablecer el orden constitucional y el Estado de derecho vulnerado". Imponer por la fuerza un proceso constituyente que la mayoría rechaza y que no sabemos cuánto tiempo nos llevará, es evadir la solución de los urgentes problemas del país, que no pueden esperar para mañana. 

Detrás de esa iniciativa hay la clara intención política de adueñarse de la totalidad del poder, cuando se ha perdido el apoyo popular, sacando del juego democrático por ejemplo a la AN o a la Fiscal General de la República. Pareciera que existiera la intención de instaurar un estado antidemocrático, omnipotente y exclusivo, modificando sin el consenso nacional, el orden democrático de la Constitución vigente. 

Estamos en medio de una crisis, en la que el pueblo venezolano, elemento esencial del Estado y depositario de la soberanía no quiere ser consultado por el poder Constituido. El régimen pretende imponer una Constituyente amañada a través de los medios de comunicación y de las armas. Ninguna institución seria ha atendido el llamado para legitimar un proceso con ausencia del pueblo. Al contrario, lo rechazan con argumentos de peso. 

Cada día es más evidente, que la crisis venezolana solo podrá superarse apelando a la soberanía que reside intransferiblemente en el pueblo, como bien lo puso de manifiesto el secretario de Estado de la Santa Sede: "En Venezuela, se necesita mucha buena voluntad de parte de todos, comenzando por el Gobierno, yo creo que la solución son las elecciones". Por ello, empeñarse en una Constituyente amañada sin pueblo, es el mayor desatino que pueda cometerse, con consecuencias impredecibles. Bien lo dice la Constitución de 1999: "El pueblo de Venezuela es el depositario del Poder Constituyente originario". No lo es ni Nicolás Maduro, ni el PSUV, ni el Poder Constituido a su servicio. Sin pueblo ninguna Constituyente tiene sentido. 

Comentarios
© 2015, Diario La Verdad. Maracaibo. Venezuela C.A. RIF J-30540623-5. Términos Legales. Contáctenos via: web@laverdad.com o noticias@laverdad.com
Desarrollado por Miguel Guadarrama