Diario La Verdad

Tesis de escasez por compras nerviosas carece de toda lógica

Por Yasmín Ojeda / Maracaibo / yojeda@laverdad.com

Ingreso familiar está en balanza negativa con relación al costo de la canasta de alimentación calculada por el Gobierno. La capacidad de compra del venezolano tropieza y desciende al nivel más bajo, y se une a  otros países latinoamericanos, donde sus economías no son tan sólidas como el “bolívar fuerte”

Lunes, 01 Abril 2013 00:00

1886 CLICS

¿Compras nerviosas rompen cadenas de distribución?. El Gobierno está seguro de que la modalidad de las familias, de adquirir más productos de los que necesita,  frena en pleno abastecimiento. Desestabiliza la colocación, sobre todo de alimentos. Acusa otras causas: acaparamientos, boicot, en el campo de una “guerra económica” para pretender simular escasez.

Nada se menciona de estadísticas de inventarios detallados, del comportamiento de la recepción de materias primas en los puertos, de los retrasos en liberación de divisas a importadores, de caída de la rentabilidad tras el rezago de precios congelados. Esas razones solo las vociferan los sectores productivos privados.

Pero, cuánto puede acaparar una familia, si los hogares con un salario básico no pueden cubrir la canasta alimentaria. El mínimo decretado por el Ejecutivo se sitúa en dos mil 47 bolívares, mientras que la cesta de comida se ubica, a febrero, en dos mil 174,43; según el Instituto Nacional de Estadística. 

El INE indica que 50 productos conforman la canasta. Son los rubros que consume el promedio de la familia con cinco integrantes. Son los hogares que comen tres veces al día, y tiene el gozo de una merienda.  Y que reciben el aporte nutricional de más de dos mil 200 calorías por personas.

El Gobierno destaca, a través del Ministerio de Alimentación, que la población ahora come más “gracias a la revolución”. Y al comer más, se necesita comprar más. Gastar más. Tener más dinero. Pero, cuánto es el costo real del gasto familiar, si el propio sistema económico del Ejecutivo reconoce que la inflación -variación en precios de bienes y servicios- aumenta cada mes, y  el salario decretado es anual. Un desequilibrio que intenta controlar.

La capacidad de compra del venezolano tropieza y desciende al nivel más bajo, y se une a  otros países latinoamericanos, donde sus economías no son tan sólidas como el “bolívar fuerte”. La devaluación de la moneda de 4,30 bolívares por dólar a 6,30; el ingreso mínimo estimado en divisa cae de 476 dólares a 325. Efecto que catapulta costos de producción de bienes.

 

Imprimir

Email

Compartir

 

 

 

 

 

 

Portada del día
Otras publicaciones en línea
  • Especial Maracaibo
  • Estampas
  • Bienes raíces
  • Turismo

 

 

 

© 2012, Diario La Verdad. Maracaibo. Venezuela C.A. RIF J-30540623-5. Términos Legales. Contáctenos via: web@laverdad.com o noticias@laverdad.com

Diseñado por