Para apagar un incendio se necesita más que agua. Personal adiestrado, implementos personales de seguridad y artefactos de trabajo como cántaras, bombas de agua, aviones de carga y helicópteros, son algunos de los equipos obligatorios. Y si se trata de grandes llamas, los requerimientos aumentan. Son precisamente estos implementos los que necesita el Cuerpo de Bomberos de Machiques para hacerle frente a las llamas que desde el 1 de febrero consumen la Sierra de Perijá, en Machiques, y desde hace dos semanas a la represa Burro Negro, entre los municipios Valmore Rodríguez y Lagunillas de la Costa Oriental del Lago.
Luis Meleán Chourio, comandante de los Bomberos de Machiques, declaró que carecen de logística, debido a la falta de presupuesto, para darle al personal lo necesario para que se interne con un morral en los sitios afectados. Enfatizó que el equipo es insuficiente pues sólo cuentan con 32 efectivos y lo mínimo debería ser 50. Indicó que se necesita levantar campamentos y para ello es imprescindible dispositivos de protección como botas, 20 bombas de agua y al menos cuatro mulas que transporten las cántaras. Aseguró que de tener todo lo necesario, en menos de una semana se controlaría el incendio.
Maribel Morillo, directora de Ambiente de Lagunillas, indicó que hace poco más de una semana solicitó al Ministerio de Ambiente un helicóptero especial para apagar las llamas en la represa de Burro Negro. "La petición se realizó para evitar que se extienda el incendio. Por lo pronto, la Dirección Municipal de Ambiente, la Guardia Nacional, Inparques y Refugio de Danta, sumamos esfuerzos para intentar que las llamas no avancen más de las 10 mil hectáreas consumidas".
El Gobierno se ha hecho oídos sordos con el problema. No ha atendido ninguna de las dos situaciones mientras el fuego sigue consumiendo estos importantes espacios naturales. Si no se tienen los materiales ¿quién podrá defender las dos reservas naturales? Al parecer, sólo un milagro salvaría la fauna y flora de la Sierra y también los dos ríos que conforman Burro Negro. El comandante bomberil precisó que una fuerte lluvia acabaría con el humo y el calor que asfixia cerca de dos mil hectáreas de la Sierra y 10 mil de las 62 mil de la reserva hídrica de la Costa Oriental del Lago (COL).
Pero el escenario no es alentador. Luis Aguirre, pronosticador del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inameh), manifestó que no se esperan fuertes precipitaciones para los próximos dos días. Lo máximo que habrá son vientos de altura que podrían arrastrar masas nubosas y generar precipitaciones débiles aisladas. Para hoy se esperan lluvias al oeste de la región y para el miércoles, hacia la Cordillera y Sur del Lago de Maracaibo.
¡Alarma!
Por la Sierra de Perijá pasan cerca de 20 ríos de agua dulce que desembocan en la cuenca del lago de Maracaibo. Si el incendio continúa y arrasa con el parque natural, las consecuencias serían devastadoras. Así lo aseguró Riberg Díaz, coordinador general de la Fundación Ambientalista Hábitat (Fundahábitat), quien explicó que de minimizar el caudal de los ríos, el Lago cambiaría radicalmente su ecosistema pues la salinidad acabaría con las especies que necesitan agua dulce.
Hizo hincapié en que la sequía se agudizaría aún más debido a que el paso de desechos sólidos a gaseosos desprende gases tóxicos que se elevan hasta la atmósfera y aumenta el efecto invernadero, lo que impediría las precipitaciones.
Con respecto a Burro Negro, la situación se agrava. La Reserva Hidráulica Nacional tiene dos torrentes, Río Chiquito y Grande, los cuales surten a cinco municipios de la Costa Oriental: Valmore Rodríguez, Lagunillas, Simón Bolívar, Cabimas y Santa Rita. Si el caudal de las corrientes merma, al menos 750 mil personas sufrirían por la falta de agua. El ambientalista pidió al Ejecutivo nacional el envío de un helicóptero especial para apagar las llamas.
Conciencia es la clave
Nelson Bracho, presidente de la Fundación Tierra Mía, exhortó al Gobierno a precisar acciones para disminuir los incendios que periódicamente atacan las zonas verdes del Zulia. Indicó que los campesinos tienen la mayor responsabilidad, ya que son ellos quienes utilizan líquidos inflamables. Reflexionó en una campaña de concienciación a los habitantes, además de reforzar la presencia de los policías y Guardia nacional en las zonas a fin de vigilar a los vecinos. Aconsejó la creación de una ley de Guardabosques, a fin de resguardar el lugar y controlar los incendios desde su aparición.
La Verdad intentó contactar a Edgardo Reina, autoridad del Ministerio de Ambiente de la región. Su asistente aseguró, vía telefónica, que estaba ocupado en una reunión discutiendo el problema de la Sierra y de Burro Negro, por lo que no daría declaraciones.