Un amigo es aquel que está en las buenas y en las malas. Esta afirmación la comprendía muy bien Luis Roberto Villalobos, de 29 años, quien por defender a su amigo Jesús Ernesto Morales González, de 20 años, puso punto final a sus días, quien no se fue solo, de igual manera la muerte le arrancó el último suspiro a su carnal Morales, mejor conocido como el "Poli". El hecho ocurrió el pasado viernes a las 7.00 de la noche en el sector La Sierrita, en Mara.
Entre sollozos María Mercedes González, madre de Morales, relató que al menos 15 motorizados llegaron a su casa en el sector Tronco Negro de la parroquia San Rafael, el viernes en la mañana preguntando por su hijo. Como no se encontraba, lo fueron a buscar en la central de mototaxis, ubicada en los alrededores del depósito de licores Flor de Mara, donde trabajaba Luis Roberto Villalobos como mototaxista.
Sentada en el patio de su casa y con voz temblorosa, la mujer contó que a las 6.00 de la tarde los sujetos armados llegaron a Flor de Mara buscando a su hijo, forcejearon con él y en ese momento su amigo intervino para evitar que se lo llevaran.
Un tercer hombre también se entrometió en la batalla. Se trata de Bartolomé González, presunto compañero de Villalobos. Sus esfuerzos no fueron suficientes para salvarse de lo que les venía. Segundos después, a los tres los metieron en el asiento trasero de un Malibú marrón. Luego de varias vueltas, los homicidas llevaron a las víctimas a una hacienda en el sector La Jabilla, de la parroquia La Sierrita. Era el lugar de la muerte.
Los motorizados primero les dieron una golpiza a los tres. Después a Jesús Morales le propinaron dos impactos de bala: uno en la pierna y otro en la cabeza. Un disparo en la frente acabó con la vida de Luis Roberto Villalobos. Bartolomé González corrió con más suerte. Sólo recibió un disparo en el glúteo derecho y una fractura en la pierna, por lo que quedó con vida. Fingió estar muerto para evitar mayor ensañamiento.
Sin razones
Los familiares de las víctimas descartan la hipótesis de que se tratara de un atraco, pues los hombres no les quitaron las pertenencias y objetos personales. Gracias a ello, Bartolomé González tomó su celular y avisó a los familiares de Luis Villalobos para notificar la situación.
Fuentes policiales informaron que tanto Villalobos como Morales eran hampones y que ese día habían robado un carro, por lo que el ajuste de cuentas podría ser la razón de su muerte.